sábado, 11 de febrero de 2012

LA ENFERMERÍA EN LOS CUENTOS INFANTILES








ÉRASE UNA VEZ… UNA ENFERMERÍA DE CUENTO

La original exposición “La Enfermería en los Cuentos Infantiles” se muestra a partir del 1 de febrero en el vestíbulo de la Biblioteca del Campus Tecnológico de la Fábrica de Armas, de Toledo hasta el próximo 30 de marzo de 2012

Cuál era la imagen de las enfermeras cuando éramos niños es lo que puede verse, fundamentalmente, en esta original y entrañable exposición, que se ha iniciado hoy y que estará en el vestíbulo de la Biblioteca del Campus Tecnológico de la Fábrica de Armas hasta el próximo 30 de marzo, en horario de 09:00 a 21:00.
FOTO 001 Cuentos…. Soy una enfermera

La Enfermería en los cuentos infantiles” es obra del enfermero natural de Orgaz (Toledo), Isidoro Jiménez Rodríguez, que lleva años recopilando documentos, cuentos, tebeos y juguetes relacionados con esta profesión. “Con esta muestra quiero hacer ver cómo se presenta la Enfermería en las publicaciones infantiles desde los años 60 hasta nuestros días, porque sin conocer y analizar nuestro pasado es imposible progresar”, afirma Isidoro.

La exposición se encuentra en ocho vitrinas y consta de más de 30 cuentos infantiles, tebeos, cómics y hasta juguetes. Contemplándolos es probable que el visitante recuerde sus días de infancia y esos cuentos que se leían con avidez mientras se admiraban sus dibujos y sus simpáticos personajes.

Una buena parte de las historias tienen como argumento las fechorías que realizan un grupo de niños, consecuencia de las cuales resulta alguno herido. Aparece entonces una niña, en forma de enfermera, que atiende al lesionado. Se destaca sobre todo en la actuación de la niña su gran madurez y maestría para resolver la situación planteada, tal vez impropias de una pequeña.

“Vamos a recordar nuestros años infantiles y cómo estos cuentos, muchas veces, han dejado huella en nosotros; de hecho me atrevo a decir que a través de ellos muchos hemos llegado a ser enfermeros o enfermeras”, afirma Isidoro Jiménez, quien matiza que “la imagen entrañable, cariñosa, de gran cuidado hacia el enfermo o lesionado, estoy seguro de que ha tocado la fibra de más de un niño lector”. (El Día de Toledo, 2 de febrero de 2012).
FOTO 002 Isidoro Jiménez Rodríguez y el responsable de la biblioteca, Antonio Casado Poyales

ISIDORO JIMÉNEZ RODRÍGUEZ
Su amplio currículo: es Ayudante Técnico Sanitario por la Universidad Complutense desde 1978; Diplomado Universitario de Enfermería por la Universidad Nacional de Educación a Distancia, 1982; Grado en Enfermería por la Universidad Católica San Antonio de Murcia, 2010.

Licenciatura en Antropología Social y Cultural por la Universidad Católica San Antonio de Murcia, 2007. Título de Especialista en Antropología de la Salud por la Universidad Católica San Antonio de Murcia, 2007. Diplomatura en Enfermería de Empresa (Escuela Nacional de Medicina del Trabajo, 1996); Título Oficial de Enfermero especialista en Enfermería del Trabajo (Dirección General de Universidades, 2009). Técnico Superior de Riesgos Laborales 2002; especialidades de Seguridad del Trabajo 2002, Higiene 2004 y Ergonomía 2006. Diploma de Estudios Avanzados en el curso de Doctorado en Enfermería y Cultura de los Cuidados (Universidad de Alicante, 2009).
FOTO 003 Cuento el Enfermero y La Enfermera Dormilona

A lo largo de estos 34 años ha trabajado en Atención Primaria, en la Residencia Sanitaria “Virgen de la Salud” de Toledo; Hospital Provincial de Toledo y Enfermero de Empresa en Talleres del AVE. Actualmente trabaja en el Hospital Provincial de Toledo. Es Profesor Asociado en la Universidad Rey Juan Carlos en el departamento de Enfermería en Alcorcón, Madrid.

Como hobby es un apasionado de la historia y de la antropología. Es miembro de la Cofradía Internacional de Investigadores desde su fundación en 1984, por sus investigaciones en historia. Académico Correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, desde 1994. Ha sido secretario de la Asociación de Etnología de Castilla - La Mancha. Bajo su presidencia, al frente del “Grupo Arqueológico y de Costumbres Populares “Villa de Orgaz”, su pueblo fue declarado Bien de Interés Cultural, como Conjunto Histórico-Artístico. Es miembro de la junta directiva del Seminario Permanente de Historia de la Enfermería (Universidad Complutense); pertenece al “Seminario de Fuentes Orales” y a otras asociaciones culturales y de difusión de la historia. Su deporte favorito es el esquí alpino, realizando dos o tres escapadas cada año a la nieve.

Ha sido profesor, ponente y conferenciante en más de 50 trabajos, artículos y publicaciones, tanto a nivel nacional como internacional. Ha asistido y presentado trabajos en los Congresos nacionales e internacionales de Historia de la Enfermería.

LA ENFERMERÍA EN LOS CUENTOS INFANTILES.
Nuestras primeras lecturas constituyen una forma de aproximación y conocimiento del mundo que nos rodea. Aquellas letras de tamaño grande, disminuyeron balbucientes empeños, mitad realidad, mitad imaginación. Sus abundantes y coloridas ilustraciones nos incitaban a seguir sencillos argumentos, plenamente adaptados a una mente infantil.

A buen seguro que aun permanece en nuestro recuerdo alguno de aquellos primeros cuentos, en forma de algún episodio, reflejado en expresivo y chispeante dibujo que se encuentra fijado en la memoria. Posiblemente rememoremos alguna portada, que tampoco se salvo, como el resto de las páginas, de nuestros primeros pinitos en la escritura.

Hoy, con el paso de los años, vemos con otros ojos aquellos iniciales tebeos y cómics, que sin darnos cuenta, habrían de influir en nuestra forma de ver el mundo y la sociedad que nos rodea. Los temas que abarcaban eran muy variados y entre sus personajes aparecían en algunas ocasiones, los animales. Sus historias nos daban pie para iniciar juegos con otros niños, desempeñando roles y papeles que nos permitían formar nuestra propia imagen sobre los oficios y profesiones de la sociedad. Surgieron así colecciones de tebeos que tienen como protagonistas a diferentes oficios.
FOTO 004 Los cuentos: Doña Erizo Enfermera y Soy una enfermera

Con la presente muestra de publicaciones infantiles sobre la figura de la enfermera, mostramos como se representa esta profesión en las publicaciones infantiles desde los años sesenta hasta nuestros días.

Una buena parte de las historias tienen como argumento las fechorías que realizan un grupo de niños, consecuencia de las cuales resulta alguno herido. Aparece entonces una niña, en forma de enfermera, que atiende al lesionado. Se destaca sobre todo en la actuación de la niña su gran madurez y maestría para resolver la situación planteada, tal vez impropias de una pequeña. Como única excepción, el caso de “La enfermera dormilona”, donde la pasividad de esta provoca que el niño al que cuidaba realice una travesura que pone en peligro su vida.

También se representa a la enfermera al cuidado de animales “Liz, la enfermera”, apareciendo al cuidado de un gato, un perro, un pájaro o un ratón, a los que toma la temperatura, receta medicamentos, aplica jarabes y pone inyecciones.

Otro cuento, “Monin enfermero”, nos presenta a este animal atendiendo a otros animales que han sufrido un terrible accidente. En el troquelado “El enfermero”, se nos presenta a un niño muy humanitario, al que le gustaba cuidar de todos, incluso de su perro.

Es precisamente este fuerte sentido vocacional el que rodea la actuación de los niños y niñas enfermeros, objeto de estas historietas. Generalmente este trabajo se representa de una forma autónoma, no precisando que otro sanitario tenga que actuar. Estos cuidadores conocen las técnicas y actuaciones propias, y no dudan en aplicarlas. Complementan esta exposición, unos juguetes y recortables de mis colecciones sobre la misma temática enfermera. Texto del programa de la exposición (Isidoro Jiménez Rodríguez).

ENTREVISTA PARA “ENFERMERÍA AVANZA
Me puse en contacto (Manuel Solórzano) por correo electrónico con mi buen amigo Isidoro y le envié unas preguntas para que me las contestase, ya que creo que el tema en el que se ha centrado, o no han existido este tipo de exposiciones o me parecía diferente a lo que se ha hecho hasta ahora. Rápidamente fue muy amable y me contestó lo siguiente:

1.- ¿Cómo surgió la idea de realizar esta exposición sobre “La enfermería en los cuentos infantiles?
El Campus de la Fábrica de Armas de la Universidad de Castilla-La Mancha está al lado de mi casa. Yo me acerco de vez en cuando hasta su biblioteca para consultar libros de Enfermería. En el vestíbulo de esta biblioteca hay siempre montada alguna exposición sobre diversos temas bibliográficos, reproducciones arqueológicas, etc. A pesar de no tener ninguna vinculación con dicha Universidad, la verdad es que me tratan con gran amabilidad e incluso me permiten el préstamo de libros. Hace unos días se me ocurrió poner a su disposición para una de estas exposiciones alguna de mis colecciones de material enfermero. Cuando insinué a Antonio Casado, responsable de esta biblioteca, este tema de las publicaciones infantiles sobre la enfermera, su aceptación fue inmediata. Era un aspecto muy curioso y podría despertar el interés, no sólo de los alumnos de Enfermería, sino del resto de enseñanzas que se imparten en este campus.

No pasó más de una semana de la propuesta, cuando recibí una fecha de inauguración. Me puse a reorganizar y seleccionar el material que quería mostrar: cuentos infantiles que nos recordasen nuestros primeros balbuceos en la lectura y nuestros primeros garabatos con forma de letras.

Para mi supone una enorme satisfacción que se hable de “La Enfermería” y que se de a conocer su trabajo. Por ello agradezco a la universidad de Castilla- La Mancha esta oportunidad que me ha dado para que la sociedad reflexione sobre nuestra labor.
FOTO 005 Cuentos y recortables de enfermera

2.- ¿Qué personas han colaborado en la elaboración de esta exposición?
Yo he facilitado el contenido, consistente en unos treinta cuentos, en su mayoría troquelados, junto a otro material como 5 juguetes, recortables, álbum con cromos autoadhesivos, etc. Los servicios de la biblioteca han elaborado las fichas bibliográficas que acompañan a las obras. Finalmente, entre todos, montamos el material en las ocho mesas-vitrinas de que disponíamos.

El resultado creo que ha sido muy bueno, pese a lo sencillo del montaje. El colorido de las ilustraciones, así como las caprichosas formas de los cuentos, son de una gran vistosidad. También pensamos que sería bueno reproducir dos o tres de estas historietas al completo, como así se ha hecho, pensando, por una parte, en su fácil lectura, y por otra, en que el visitante pueda captar la imagen que refleja el enfermero o la enfermera protagonista de la misma.

3.- ¿Qué piensas que puede aportar esta Exposición a los profesionales de enfermería y a los lectores en general?
Mi deseo fue que este espacio de exposiciones de la biblioteca contará con una exposición de “Temática Enfermera” y que los alumnos de Enfermería reflexionen sobre la importancia de conocer y analizar nuestro pasado, como camino para el progreso profesional. Pasado, que también se encuentra en documentos administrativos y legislativos que se han generado a lo largo de los siglos, en manuales de enseñanza que se han utilizado para formar a enfermeras, en las hemerotecas y prensa profesional.

Como antropólogo me preocupa como se ha forjado “La Imagen Social de la Enfermería” y como no se encuentra valorada en la medida de su importante aportación a la salud y bienestar de la sociedad. Es decir, ¿porqué nuestra labor pasa casi inadvertida y no se reconoce con un salario y una estimación social adecuada?

Pues bien, para responder a esta pregunta hay que analizar multitud de aspectos e ideas que hemos ido captando a lo largo de nuestra vida. Estos coloridos cuentos de la exposición, ideados para niños y niñas de 5 a 12 años, también han contribuido ha forjar esa idea sobre la enfermera y su labor. Constituyen también una fuente para conocer nuestro pasado inmediato, pues abarcan un periodo desde los años sesenta hasta nuestros días.

4.- ¿Cómo has llevado a cabo la recopilación de toda esta documentación que presentas en la exposición a lo largo del tiempo?
Llevo unos quince años recopilando material enfermero. Tengo que confesar que esta parte de cuentos infantiles, tal vez sea el apartado más reciente de mis colecciones, pero también una de las más gratificantes. Al hojear estas historias te trasladas a tu infancia y afloran en tu mente algunos de los primeros cuentos que cayeron en tus manos.

Cuando realizas algún trabajo para llevar una comunicación o una ponencia a algún congreso de Enfermería, -mis modestas aportaciones, son normalmente sobre historia de la profesión-, te das cuenta de la importancia de estos testimonios o fuentes, en forma de libros y publicaciones.

En algunos casos, tienes que ir a la madrileña Biblioteca Nacional, cuando se trata de ejemplares muy determinados y antiguos, pero en otras ocasiones se pueden adquirir. Surge así la necesidad de rodearte de algunas de las fuentes que empleas para llevar a cabo tus investigaciones. Así empecé a coleccionar publicaciones de temática enfermera.

5. ¿Que aspectos o ideas más importantes pueden destacarse de la muestra de cuentos que presentas?
Estas historias que han sido escritas para los más pequeños de la casa, están llenas de matices. En algunas ocasiones los protagonistas de los cuentos son todos animales, como es el caso de “Doña erizo, enfermera” (C. Busquets; San Sebastían, ed. A. Saldaña, 1966); en otros, participan niños y animales, como en “El enfermero Pepe” (J. García. Barcelona, edit. Vilmar, 196?); y en la gran mayoría, sólo niños, sirva de ejemplo “Patricia enfermera” (Texto de Michele Martín; ilustraciones de Jean Sidobre. Madrid, ediciones Susaeta, 1970). Este último libro forma parte de una colección, donde encontramos también los títulos: “Patricia mama”; “Patricia en el circo”, etc. Este aspecto de colecciones de cuentos sobre diversos profesiones también la observamos en “Ana enfermera”: cuentos con vestiditos recortables (Pen – 7ª edición- Barcelona, Artes gráficas Cobas, 1983), que se completa con “Maite modista”, “Nuri peluquera”, “Marta cocinera”.

Otra de las series de cuentos, permiten al niño colorear la mitad de sus páginas, partiendo del modelo que presenta la página anterior; es el caso de “La pequeña enfermera” (s.l.; s.n.; s.f.), que pertenece a la misma colección de “Pepi, la florista” y “Juanito el bombero”. Vemos pues, como estas publicaciones contribuyeron de una forma importante a formar los conceptos e ideas sobre las distintas profesiones en los niños de hace unas décadas.

En el caso, ya citado, de “El enfermero Pepe”, las actuaciones de este, son muy variadas. Aparte de curar la pata de un perro o salvar a una señora a punto de ahogarse, realiza labores de camillero o conductor de ambulancia. En la penúltima página de este cuento leemos: “por la noche estudiaba Medicina, ya que el ambiente humanitario del hospital le indujo a ello”. Todos recordamos, como algunos de nuestros compañeros de estudios, también terminaron haciendo Medicina, buscando un trabajo más valorado y reconocido socialmente. Esta es nuestra historia reciente.
FOTO 006 Los cuentos Patricia Enfermera y Soy una enfermera

Junto a Pepe, nos aparecen como protagonistas masculinos “Monín enfermero” (Barcelona, editorial Testa, 1992) y “El enanito enfermero” (Barcelona, ediciones Ferma, 1965). El resto de historias tienen como protagonistas a una enfermera.

En fin, son muy numerosos los matices y situaciones que pueden observarse en estas publicaciones sobre la forma de presentar la labor de las cuidadoras. En “La enfermera dormilona” (Guión de E. Sotillos; ilustraciones de Maria Pascual. Barcelona, editorial Toray, 1963), la imprudencia de Encarnita, al dormirse mientras velaba a un enfermo, va a dar lugar a poner en un grave riesgo la vida de este. Todos estos detalles han sido captados por las mentes infantiles a las cuales iban dirigidos, y han influido en su concepto sobre la Enfermería. Sin lugar ha dudas que también han jugado un papel muy importante, algunos años después, a la hora de decidirse por elegir una profesión a la que dedicarse.

6. ¿Por qué es importante mantener esta Exposición en la memoria histórica de la profesión?
Fíjese, estos cuentos troquelados infantiles que ahora expongo, nos presentan una imagen de la enfermera totalmente altruista, autónoma, profesional, bondadosa. Pues bien, si abarcáramos las lecturas, en forma de novelas y relatos, ya para una edad posterior, por ejemplo la juventud, estos valores cambian totalmente, aparecen enfermeras guiadas por otros principios y otras aspiraciones, ya de sentido más dudoso. Y no digamos ya la variación en la imagen enfermera que muestran algunas publicaciones para adultos.

Los profesionales enfermeros debemos ser conscientes que en nuestra labor diaria somos observados por la población a la que atendemos. Nuestras acciones son examinadas minuciosamente, como nosotros también observamos detalladamente como realizan su trabajo otros profesionales, sanitarios o no. Por lo tanto, cada enfermera y enfermero contribuimos a forjar esa imagen que la sociedad, en general, va a tener sobre la Enfermería. Y esa imagen es la que se plasma luego en la literatura, el cine, el teatro, o en estos cuentos de la exposición.

Aparte de por nuestros conocimientos científicos y por el dominio de unas técnicas, las enfermeras y enfermeros, debemos estar preparados para dar un trato humanista a nuestros pacientes, pensando que cada uno de ellos es una persona donde confluyen una serie de circunstancias y aspiraciones que hacen que sea un ser “único”. Por esto, debemos desarrollar nuestra sensibilidad, adiestrar nuestra intuición, pues solo de esta forma podemos saber lo que siente y vive el enfermo. Nunca debemos olvidar que cuidar a otro implica una entrega muy grande, un nivel de autoexigencia alto. Las ciencias humanísticas nos facilitan ese camino.

Volviendo al tema planteado en su pregunta, hasta ahora sólo conocemos una pequeña parte del pasado profesional enfermero. Tal vez porque hemos entendido que nuestra profesión carecía de una historia propia, de un pasado definido en el devenir de los tiempos. Pero las aportaciones que vienen haciendo algunos colegas, desde hace aproximadamente una década, son muy importantes y esclarecedoras.

Empiezan a surgir sociedades, asociaciones y seminarios sobre la Historia de la Enfermería. Se llevan a cabo congresos y reuniones profesionales en diversos países para rescatar esta memoria profesional a la que usted hace referencia. Verdaderamente empezamos a comprender como descubrir nuestros antecedentes, nos aporta luz para enfrentarnos a nuestro presente, fundamentos para abordar el futuro.

Para quienes ejercemos la enseñanza de esta materia en los que se preparan para ser las futuras enfermeras y enfermeros, no nos resulta fácil transmitir a nuestros alumnos la utilidad de estos conocimientos en su formación académica. Las humanidades parecen no tener sentido en una sociedad tan competitiva y artificial como la actual. Los valores tradicionales parece que se van perdiendo poco a poco. Pero estoy seguro que esta materia de historia, contribuye, como ninguna otra, a crear esa conciencia profesional que a veces se hecha en falta, en forma de un rol y una identidad plenamente definidos.

En mi modesta opinión, no se trata de que la enfermera sea un semi-médico o una semi-psicóloga, por poner algunos ejemplos, sino de que sea la máxima autoridad en el equipo sanitario, en materia de cuidados. De esta forma podrá liderar importantes ámbitos de la sanidad y podrá influir de una forma más pronunciada en la toma de decisiones de las políticas sanitarias.

7. ¿En un futuro, has pensado en realizar otra exposición o colaborar en algún otro proyecto, o escribir un libro?
No cabe duda que la historia de nuestra profesión enfermera es tan rica y esta llena de testimonios muy interesantes. Dentro de mis colecciones me gustaría completar material para poder llevar a cabo alguna exposición de juguetes, o de manuales de enseñanza de las distintas especialidades que a lo largo de la historia se han ido perfilando. Se trata de metas que espero ir alcanzando.

Un tema muy interesante para un libro, sería el de la “Enfermería en los Refranes”, tema que he estudiado, pero no veo fácil que alguna editorial quiera llevar a cabo esta publicación.
FOTO 007 Isidoro Jiménez en la exposición y un juguete de enfermera

Por otro lado estoy metido muy de lleno en la elaboración de mi tesis doctoral. He tenido la suerte de que aquí en España en la Universidad de Alicante oferte un Doctorado en Historia y Cultura de los Cuidados.

Como comprenderá, el trabajo en el hospital, las clases en la universidad y la tesis, ya son suficientes para llenar el mayor espacio de mi tiempo. Aunque siempre procuro estar en las reuniones y congresos que tratan sobre la historia de la Enfermería; comprobar que existen otros colegas que también sienten esta afición e interés por indagar sobre nuestro pasado. En algunos casos, he conseguido que se aceptase alguna comunicación de esta temática en algunas jornadas que no tenían este tema específico. Y es que detrás de cada área de especialización sanitaria, siempre hay un pasado en el que las enfermeras y enfermeros han participado.

8. Finalmente ¿nos podía señalar hasta cuando estará abierta la exposición?
La muestra se abrió el pasado 1 de febrero y permanecerá expuesta hasta el 31 de marzo de 2012. Son dos meses completos. Tiempo suficiente para que no solo los estudiantes de la Universidad de Castilla - La Mancha, sino también muchos toledanos puedan pasarse por la biblioteca y disfrutarla.

Quiero resaltar la labor que están realizando el Colegio de Enfermería de Toledo y la propia Universidad de Castilla - La Mancha, a través de sus gabinetes de prensa, para difundir esta exposición. Tanto la Junta Directiva del Colegio, como el Sindicato Satse, están trabajando para dar a conocer la muestra a todos los profesionales y a la sociedad en general.

La prensa escrita, la radio y las televisiones locales se están haciendo eco de la actividad, permitiendo que se hable de la Enfermería, lo que es digno, de agradecer.

Finalmente todos los compañeros y compañeras enfermeras se muestran entusiastas con esta actividad, por lo que están acudiendo a visitar la muestra. Gracias a todos ellos.

Y como no, a “Enfermería avanza” y a Manuel Solórzano por su entusiasta labor por difundir todo lo relacionado con la cultura enfermera.

Muchas gracias amigo Isidoro por esta magnífica y diferente exposición sobre la Historia de la Enfermería. Si alguien quiere ponerse en contacto con el Profesor Isidoro Jiménez, su correo es: isidoroj@terra.es

Artículos sobre la exposición aparecidos en diferentes medios digitales:
http://www.latribunadetoledo.es/noticia.cfm/Vivir/20120202/enfermeria/cuentos/recuerda/fabrica/armas/449B7DF7-95AD-E854-DCBECA4D845659B3

http://globalclm.com/j-toledo/j-toledo-capital/719921-la-exposicion-qenfermeria-en-los-cuentos-infantilesq-llega-a-la-biblioteca-del-campus-tecnologico-de-la-fabrica-de-armas

http://www.teletoledo.tv/noticia.php?id=1929&no=La%20enfermer%EDa%20en%20los%20cuentos,%20exposici%F3n%20en%20la%20biblioteca%20del%20Campus%20Tecnol%F3gico%20de%20la%20F%E1brica%20de%20Armas

http://www.entoledo.es/noticias/2012/02/01/8193/la-fabrica-de-armas-acoge-la-muestra-la-enfermeria-en-los-cuentos

También en el Facebook de la Biblioteca Universitaria
http://www.facebook.com/pages/Biblioteca-Universitaria-de-Toledo/169474236480755

http://bibliotecauclm.blogspot.com/2012/02/exposicion-la-enfermeria-en-los-cuentos.html

FOTO 008 La Exposición en la prensa: La Tribuna y el Día de Toledo

NUESTRAS CONCLUSIONES
Como George Lakoff y Mark Johnson dicen nuestro pensamiento está basado en un complejo sistema metafórico que nos permite interpretar el mundo y comunicarnos de una forma ágil y rápida. Esas metáforas conforman nuestro sistema conceptual, imprescindible en el lenguaje, pensamiento y forma de actuar, porque constituyen la esencia básica para entender una cosa en términos de otra. Están íntimamente ligadas a la cultura, y cambian según los lugares y el tiempo, como la propia cultura.

La construcción de ese sistema metafórico comienza desde la más tierna infancia, y es intrínseco a nuestro proceso de socialización, en la que los cuentos son un vehículo básico de transmisión de las normas y los conceptos de la sociedad. Esa primera socialización comienza en el seno familiar, en el que las primeras canciones o los cuentos antes de dormir, son la amable herramienta de la que se vale la sociedad para inculcar sus valores a los nuevos miembros. Que la imagen de una “Enfermera” sea la protagonista de algunos de esos cuentos coloca a la “Enfermería” como un concepto básico de nuestro imaginario simbólico, como un referente imprescindible para interpretar los conceptos de salud y enfermedad, o conocer las figuras básicas del sistema sanitario.

Por eso es imprescindible que haya más cuentos con enfermeras y enfermeros como protagonistas, porque facilitarán que la profesión de enfermería sea reconocida como un valor positivo e imprescindible en nuestra sociedad y en el sistema sanitario.

AGRADECIMIENTOS
Gracias amigo Isidoro, por realizar este trabajo para mí y para la Enfermería Avanza.
Universidad de Castilla La Mancha
Biblioteca del Campus Tecnológico de la Fábrica de Armas de Toledo
Antonio Casado Poyales
Colegio Oficial de Enfermería de Toledo
La Tribuna de Toledo
El Día de Cuenca

AUTORES
Raúl Expósito González
Enfermero. Servicio de Anestesia y Reanimación. Hospital “Santa Bárbara” de Puertollano. Ciudad Real. Experto en Barberos, Ministrantes y Sangradores
raexgon@hotmail.com

Jesús Rubio Pilarte
Enfermero y sociólogo. Profesor de la E. U. de Enfermería de Donostia. EHU/UPV
Miembro no numerario de La RSBAP
jrubiop20@enfermundi.com

Manuel Solórzano Sánchez
Enfermero Servicio de Oftalmología
Hospital Universitario Donostia de San Sebastián. Osakidetza /SVS
Vocal del País Vasco de la SEEOF. Insignia de Oro de la SEEOF
Miembro de Eusko Ikaskuntza
Miembro de la Sociedad Vasca de Cuidados Paliativos
Miembro Comité de Redacción de la Revista Ética de los Cuidados
M. Red Iberoamericana de Historia de la Enfermería
Miembro no numerario de La RSBAP
masolorzano@telefonica.net